martes, 27 de noviembre de 2007

Capitulo 14, Jaipur o lo más auténtico de la India

Llegada a Jaipur, la capital del Rajasthan, donde Percebín y Fabadín pasarán dos noches para reponer fuerzas. Nada más llegar, dejan sus fardelas en el hotel y se tiran a la calle. Hace un calor del carajo, pero están con fuerzas y se dedican a pasear por las verdaderas calles de Jaipur, fuera del turisteo guiri y de los grupos de abueletes. Se nota que es temporada alta de turismo, pero nuestros fotógrafos se escabullen en las sucias calles de la capital, olisqueando el auténtico ambiente de la ciudad.


Después de retratar a media ciudad, se dan cuenta de que no han comido, ya que el estómago de Fabadín dio la alarma, y tuvieron que salir por patas a intentar comer algo. Estaba complicado el tema de la comida en Jaipur, así que al final, cual dos monos más de la ciudad (hay monos por todos lados...), compraron un par de plátanos y unas galletucas y a seguir dándole. Patearon la ciudad toda la tarde, disfrutando de la alegría de sus gentes, que a pesar de las condiciones en las que viven no dudan en posar y arremolinarse delante de nuestros objetivos.


La vuelta al hotel, en tuc-tuc, el piloto se saltó un semáforo (como muchos por aquí...) pero lo pilló un guripa y le quitó la licencia. El probe paisanín llevaba un disgusto "que pa qué", seguramente a la vuelta tuviese que aflojar dinero para recuperarlo, "así de fácil" funcionan las cosas en este país..."Cago en rós si solo era un semáforo.." pensaba el pilotillo....


El Hotel, un Heritage, acojonante como el resto de todos los que han visitado hasta ahora, ese estilo decadente y en el que se vislumbran las grandezas de la época de oro de la India. Su hall de entrada, sus mesas, y nuestros intrépidos viajeros tomándo una KingFisher con Lemon Mirinda, una clara con limón pa ser más claritos.


Este primer día en Jaipur tenía una sorpresa más, nos invitaron a una boda hindú auténtica, vaya montaje para el evento. El novio a caballo por las calles de Jaipur hasta el templo donde recibió la bendición y después una procesión al más puro estilo Semana Santa con porteadoras de luces, banda de música, bailes, dos camellos, dos elefantes y un huevo de personas. Aquí las bodas son muy particulares, la gente bebe antes (los hombres y sin que los vean las mujeres) y bailan hasta llegar al parque cerrado, después cenan y acto seguido se piran, no hay ni paquito el chocolatero ni langostino ni ligarse a la prima de la novia..., Aquí es donde el novio conoció en persona por primera vez a su futura esposa, casi ná, como para que te toque una feuna hindú y ya ni te bajes del caballo y salgas por pates hasta Calcuta, son costumbres de aquí.

El regreso al hotel, en casa dios, en un tuctuc, 7 personas, dos de ellas en el maletero, pa cagarse, como locos por las calles de jaipur lo que daba el motorín. Miedo es poco pero ya están acostumbrados a la circulación india. Ojo que cuando lleguen a España va a temblar la M30.


Al día siguiente madrugar para subir al Fuerte de jaipur en elefante como si se tratase del gran circo de Angel Cristo, que bestias, cuesta arriba con turistas de mil sitios. El fuerte como todos, estos maharajas vivían como dios en su tiempo (ahora tb pero no se les ve), el paisanu de este pesan más de 200 kilos, se desayunaba 10 litros de leche y 5 kilos de dulces, tenía 12 churris oficiales y más de 200 concubinas, cumplía todas las noches echando un mínimo de "8 vistas a la montaña", con este ritmo de vida es normal que se muriera con 39 años, ese ritmo ni Rocco.



El resto del día descansando y recuperando fuerzas para la siguiente etapa.

2 comentarios:

Pepín dijo...

Joder, ya nos haréis un pase con todas las fotos, estáis engranando de cojones.

Manuel Angel Toral Fernandez dijo...

vais a tope!!!

que fotones wapos!!

sigo opinando que el señor mateos tenias que haber llevao tripode

AJJAAJJAAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
FJJAJAJAJAJA
AAJJJAJA

venga en serio, seguir haciendolo
asi de bien y disfrutar como enanos por alli..

un saludo desde la tierras del norte!!

un abrazo