lunes, 26 de noviembre de 2007

Capítulo 13, La feria de Pushkar

Esta mañana nuestros aventureros han madrugado más, desayuno a las 7:00 para poner rumbo a Pushkar, unas cinco horas de coche. Durante el trayecto se han encontrado con el autobús más cañero de toda India, un bus Volvo, para el que se necesita una licencia especial. Con la licencia normal de autobús, solo se pueden conducir los "locales" del país. El top-driver no miraba si venían coches de frente para adelantar...sencillamente se metía y el que viniese ya vería que hacer, resultado: todos a la cuneta.
El chófer de este autobús se había tomado un cola-cao triple, porque no había forma de adelantarlo, le pisaba más que los del ALSA, y encima iba tirando a la cuneta a todo el que se ponía en su camino, se nos fue y no hubo manera de pillarlo.


La llegada a Pushkar fue todo una aventura. Se celebra en la ciudad la feria más importante de la India, y está lleno de gente. Habían cortado los accesos en coche para llegar al hotel, y nuestro chófer nos llevó por una ruta alternativa. Pues bien, imaginad un coche como el Lacia Logan (nosotros llevamos un Tata Indigo SL), esos de 7000 euros, con tres tíos y sus maletas, serpenteando por un camino de arena... se atascó el coche y todos a empujar, quitar arena de las ruedas, poner piedras delante, etc. bajo un sol de justicia. Otra aventura más para el diario de Percebín y Fabadín. Un poco de Paris-Dakar, nuestro chófer lo dió todo y nos quedamos enterrados en la arena a 500 metros del final. Pena del Oxido Nitroso...


Otra vez Fabadín ta que lo llevan los demonios, en este hotel tampoco hay carne (bueno, a Percebín tampoco le mola que la única cerveza que hay aquí sea sin alcohol...), así que a ponerse hasta arriba de arroz con especias, y un plato de queso frito en salsa, que dicho sea de paso, está bien bueno. Pedimos un par de refrescos para la comida y, para variar, estaban caducados, todavía no han bebido algo que no sea agua, que no esté pasado de fecha, y en ocasiones con tres o cuatro meses de caducidad... pero estos dos intrépidos son como Rambo!!, lo más exagerado una coca-cola de marzo con extra de gas. Esto del gas les mola porque en el postre de cada comida en cualquier restaurante es un campeonato mundial de eruptos, si señor, que arte tienen algunos. Percebín con su implicación en la integración ya empieza a dar muestras de estar a la altura, ye un crack de la sobremesa


Ya por la tarde toca meterse en medio de todo el jaleo, miles de personas comprando y vendiendo cosas para su vida diaria, familias que van a pasar el día, y algún que otro guiri flipao de la vida en busca del karma...los míticos buenrollistas-yogueros-mantra-chancleteros....hippies de postal, puajjjjj.


Estos dos fotógrafos se las saben todas, e iban buscando puntos estratégicos en toda la feria para empezar a retratar gente, a poco más montan el chiringuito, "one picture, ten rupees" :-p, buscabamos zonas donde la gente pudiera hacer colas y poder ir pasando el calderín pa ganar algo.


Mientras un grupo de chicas dejaba que Percebín y Fabadín les hiciesen fotos, alguno que otro nos ojeaba con recelo, aunque al final acabaron poniéndose todos a la cola para su foto. Hasta que de repente salió de un rincón un paisano, y Fabadín se dio cuenta de que era Manolín el del barrio de La Luz en Avilés, menuda sorpresa. Había ido a pasar el día con los guajes, que andaban correteando y tirándo plátanos a los monos que andaban por allí brincando.

2 comentarios:

surya dijo...

Madre míaaaaa, cuidadín con les curves que vais pàl Ganges en lo que canta un gayu..

Rokoroko Ortega dijo...

se supone que es ilegal el alcohol alli pero en todos los restaurantes te dan la birra que quieras siempre que no te cantees y se note mucho, yo me emborrache en pushkar cuanto quise, eso si te cobran las king`s fisher un poco mas caras por que tienen que ir a otro lugar a comprarlas.