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jueves, 15 de noviembre de 2007

Capítulo 7, Los preparativos

Las fardelas están preparadas, las madreñas bien limpias, y el dinero bien sujeto con su goma ajustada con una doble vuelta. Después de degustar un par de buenos filetes de ternera roxa, Percebín y Fabadín han bajado al chigre de la esquina a celebrar que por fin comienza su aventura.

Como si de cualquier Melendi se tratase, el camarero sorprendido les ha servido una buena copa de ron dominicano, eso si, en vaso de sidra, las cosas hay que hacerlas bien...

Mientras colocan todo el papeleo del viaje, libro de familia numerosa, el carnet de tractor, carnet de socios de honor de la AIV (Asociación de Investigación Vacuna), y demás documentos, hacen tiempo hasta que su vuelo despegue.

Quedan unas pocas horas para que Pedrín El Taxista, otro asturiano aventurado en la capital, venga con su deportivo a recogerlos y llevarlos al aeropuerto. Percebín ya está acostumbrado a los viajes largos en avión, aunque el trayecto más largo que hizo Fabadín fue de media hora... Eso si, una vez fue de Asturias a Barcelona en 11 horas de tren, así que podemos decir que también está acostumbrado a las largas travesías...

Procuraremos contaros más cosas durante el viaje, de todas formas, llevan un cuaderno con doble línea para apuntarlo todo, unos lápices del nº 2 y una buena goma de Milán-Nata, por si la tecnología no está tan a mano como imaginan.


Deportivo de Pedrín El Taxista

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Capítulo 6, La comida

Investigando sobre la comida típica de la India, Percebín y Fabadín están muy ilusionados, ya que hay grandes posibilidades de que también tengan fabada. En este pais basan sus comidas en arroz, legumbres y muchas especias (dependiendo de la zona), por lo que no sería raro encontrarse una variedad de una buena fabada con... ¿curry?
Ya son varias las coincidencias con sus respectivos lugares de origen, las vacas, las legumbres, quien sabe si habrá alguna variedad de sidra o licor café...


También es típico de algunas zonas, sobre todo al norte, el uso de productos lácteos (¡si es que con tanta vaca hay que aprovechar la materia prima!), el paneer, el ghi (algo parecido a la mantequilla...) forman parte de la alimentación diaria hindú. En cuanto a la repostería, no tienen muy claro todavía que encontrarán, ¿habrá frixuelos?, ¿alguna variedad de la Tarta de Santiago tal vez? Eso es algo que tendrán que descubrir cuando comiencen su aventura...


Capítulo 4, El idioma

Una de las aventuras que estoy seguro que dará para muchas anécdotas, es el idioma. A Percebín y Fabadín no les ha dado tiempo a aprender el hindi, por lo que han dado alguna clase de inglés con Muzzy, ese entrañable extraterrestre verde. Después de aprender a decir vaca en inglés (recordemos que es el principal objetivo del viaje), preguntar la hora, y decirle a un taxista que los lleve a su alojamiento, están preparados para charlar amistosamente con los lugareños.

Si bien nuestros dos aventureros han puesto todo su empeño en aprender inglés, no es lo mismo aprenderlo con el profesor Muzzy que ponerse a practicarlo de verdad. Recientemente Fabadín estuvo conversando con personas de habla inglesa, y bueno, digamos que habrá muchas historias que contar durante el viaje, esperemos que los pastores que cuidan de las vacas no hablen un inglés "muy cerrado"...



Por suerte Percebín pudo estudiar un par de cursos más por fascículos, algo que seguro nos vendrá muy bien para comunicarnos con el chófer, no sea que por un error de comunicación, nuestros dos intrépidos investigadores cambien de pais sin darse cuenta...

martes, 13 de noviembre de 2007

Capitulo 3. La música

Siguiendo con nuestra fase de previaje, percebin y fabadín, (quién habra sido el puto que nos ha puesto estos nombres) siguen buscando datos de la India. Al Fabadín le va mucho el rollo musical, así que nos ponemos a buscar el Top Five Hindú:

En el Nº5



En el número 4:


En el número 3:


En el número 2:


En el número 1:
Los famosos Bombay Rockers

Queremos tararear las canciones que suenen en el radiocassete de alta fidelidad de nuestro Tata Delco por las llanuras indias, mientras nos tostamos en los más de 3000 km de rutas en busca de la mítica vaca sagrada.

Capítulo 2. El terreno

Los 2 aventureros con los ahorros de un año se lanzaron a la aventura de localizar las vaques indias...¿Tendrían los indios una cuota láctea? ¿Habría asadores argentinos con entrecots sabrosos de ternera hindú? ¿Necesitaríamos la barbacoa portátil? ¿Hay algún toreropp indio? había tantas preguntas por resolver que se lanzaron a buscar por internet. Lo primero localizar el terreno y buscar la mítica ruta que nos llevaría a conocer los entresijos de la India y sus no menos famosas vacas sagradas, un país donde las vacas no tienen ojos, o por lo menos eso hemos leído.

En este mapa se puede ver la zona por la que nos moveremos con nuestro mítico chófer. ;-)


View Larger Map

Un trayecto que nos hará visitar Delhi, Mandawa, Bikaner, Jaisalmer, Jodhpur, Ranakpur, Udaipur, Pushkar, Jaipur, Fatehpur, Agra y Varanasi en busca de los míticos cuernos vacunos...

De todos es sabido y tiene su fama ganada, que el pobre Fabadín es como Carpanta, no para de comer y si pasa mucha hambre, es posible que acabe con el chofer o mordiéndole en una hermosa nalga a una vaca de estas que tanto abunda en este país.

Antes de partir os iremos contando nuevos datos de esta gran aventura...

Capítulo 1. Los comienzos

Érase una vez un gallego (Percebín) y un asturiano (Fabadín), que un buen día decidieron poner rumbo a la capital de España con el ánimo de conseguir una vida digna. Cogieron sus madreñas y su fardela, y allá que se fueron cada uno por su lado.
Fueron haciéndose a la vida en la gran ciudad, que no fue fácil para dos ratones de campo. Pero eran hábiles y dicharacheros, y poco a poco se iban haciendo a las costumbres madrileñas.

Con el tiempo estos dos aventureros se conocieron en un trabajo, el cual si bien no era ninguna maravilla, les permitía sobrevivir y pagar sus vicios (algo viciosetes si que eran, como todo buen aventurero). Un día descubrieron que los dos tenían una cajina negra con un botón que hacía "clic" (aunque la de Percebín hace CLAC, más contundente...), y empezaron a aventurarse por las noches en locales oscuros de la gran urbe.

Sin comerlo ni beberlo, tomando tranquilamente un café (vale si, bebiendo...) les asaltó una duda. Tanto en Galicia como en Asturias, tierras queridas respectivamente por Percebín y Fabadín, había una cosa sagrada, las vacas (o vaques), un gran animal que da leche y rica carne. Y la duda era, que habían descubierto que en un país lejano, del continente asiático, ¡¡las vacas también eran sagradas!!

Tomaron la decisión de ir ahorrando billetinos, bien sujetos con la goma de toda la vida, y escondidos bajo la almohada, para ir a investigar a India (el pais lejano del que hablaron aquel día) si sus vacas eran parecidas a las magüetas y roxas de su tierra de la tierna infancia. Pues bien, nuestros dos intrépidos personajes parten ilusionados esta semana hacia dicho pais, en busca de conclusiones, saber como alimentan a estos sagrados animales, a qué sabe su carne, y todo lo que puedan averiguar.

Esperamos tener noticias pronto de Percebín y Fabadín...